miércoles, 9 de mayo de 2012

ESPEJISMOS POR TU ORO / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila

Nos parece mentira, mucho nos sorprende y causa gracia el oír de la forma inocente, ingenua diría alguien en la cual nuestros indígenas nativos intercambiaron su oro a cambio del placer momentáneo de verse reflejados en los espejitos que les ofrecieran los colonizadores españoles al ser descubierto por ellos nuestro continente.

Y es que sin duda alguna nuestros indígenas desconocían el valor de su oro tan común y abundante en sus tierras, razón en virtud de la cual el intercambiarlo por aquellos tan frágiles y baratos pero para ellos atractivos elementos parecía ganancia aunque pronto se rompieran.  

Desde luego y a diferencia de entonces, comparativamente bien sabemos hoy todos del valor real del oro perdurable frente a la fragilidad de los espejos que adquirimos a un muy bajo costo.

Al hacer mención de aquella, diría alguien, histórica ingenuidad por desconocimiento, quiero referirme al muy similar hecho sucediéndose cotidianamente en nuestros tiempos, ¿dónde, cuándo y cómo quizás te preguntes? Pues bien, nuestro enemigo Satanás quien desea poseer nuestras vidas nos ofrece a cambio de ellas los más atractivos espejismos e inocente, ingenuamente diría alguien más, algunos suelen caer en sus engaños, así ignorando su estrategia y siendo seducidos resultan  burlados y estafados al atribuir mayor valor a sus espejismos que a su oro (Génesis 3:1-24).

Fama por moral, placer sexual por pureza, adicción por libertad,  riqueza por honestidad, adulterio por matrimonio, diversión, alcohol, fornicación, televisión e internet y tiempo con los amigos por familia, libertinaje y ateísmo por espiritualidad… son entre otros tantos más los placeres espejismos temporales que finalmente resultaran  produciendo el propio dolor y el de los demás al ser obtenidos a cambio de lo permanente y verdadero de sus almas similares pero superiores al oro en su valor (I de Pedro 1:3-9).

Meditando en el valor de nuestras cosas verdaderas, salud, valores, familia… y espíritu, ¿habrías de darlas a cambio de espejismos placenteros temporales que al romperse en mil pedazos te destruirían causando dolor a otros más a tu alrededor?, francamente,  ¿no crees qué más que inocente sería absolutamente ingenuo y absurdo?, ¿no lo estarás haciendo tú?, ¿estás siendo acaso estafado al canjear tu oro por espejos, al entregar tus cosas verdaderas y el oro de tu vida eterna por espejismos de placer vano y temporal?


CREER, OBEDECER, ORAR, ESPERAR / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila

Según leemos en el registro del evangelio de Juan, al pasar por un cierto lugar de Jerusalén cercano al templo, el Señor vio a un hombre ciego desde su nacimiento a quien decidió sanar esta vez procediendo de una manera particular muy diferente a las demás al cubrir sus ojos con el lodo que Él mismo había formado y enviándole a lavarse en el estanque de Siloé, instrucción de Jesús que obedecida por el invidente resultó en su completa sanidad (Juan 9:6,7).

Ahora, ¿por qué hacerlo de esta manera el Señor en lugar de cómo en sus otras tantas sanidades tan sólo haber pronunciado su Palabra?

¿En el anhelo de recibir respuesta del Señor a tus muchas oraciones esperas que Él actué de la forma que tú mismo crees será la indicada?, ¿imaginas, casi visionas la manera en la cual Él procederá de acuerdo a tus planes?; sin embargo, aunque podría suceder como tú lo has pensado, quizá el Señor lo haga de una manera diferente (Efesios 3:20,21).

Sea que Dios actué en nuestro favor de acuerdo al como nosotros mismos lo pensamos o que decida hacerlo a su modo, siempre su accionar estará condicionado a nuestra obediencia a sus instrucciones.

De la forma en la cual el invidente desde su nacimiento obedeció a la sencilla instrucción del Señor siendo en consecuencia sanado, ¿sigues tú sus instrucciones al efecto de ser por Él bendecido?

A través de esta señal registrada en el evangelio de Juan bien podemos notar la iniciativa del Señor siempre dispuesto a bendecir a todos aquellos quienes creen en Él y le obedecen haciendo la parte que a ellos mismos les corresponde en obediencia a su Palabra (Juan 9:6, 35-38).

Recuerda, no basta tan sólo con creer, orar y esperar, antes de ser bendecido deberás obedecer a las instrucciones del Señor, haz la parte del trabajo que te corresponda dejando el cómo y el cuándo en sus manos en el orden correcto, creer, obedecer, orar y esperar. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

EL SEÑOR DICE / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila

§  Disponible
§  Ausente
§  Ocupado
§  Desconectado  

Las anteriores opciones sumadas a otras tantas más tales como: Aparecer sólo conectado para determinada persona, bloquear o ignorar a uno u otro contacto… que ofrecen los medios de mensajería instantánea como el Messenger, Facebook o Skype entre otros varios más, nos permiten decidir con quién y en qué momento especifico deseamos o no conversar.

Con todo, si acaso estuviéramos ausentes u ocupados e incluso desconectados, siempre alguien podrá dejarnos un mensaje al que desde luego esperará respuesta de nuestra parte.

Nos resulta difícil hoy vivir sin las computadoras y otros medios tecnológicos más que facilitan nuestras tan necesarias comunicaciones  e interacción con los demás.

Ahora, ¿nos es necesario comunicarnos e interactuar con el Señor? Por supuesto que sí; sin embargo, piensa: ¿Estás siempre disponible para Él en todo tiempo?, ¿o lo estás sólo en tus varias emergencias?,  ¿Él lo está para nosotros cada vez que le busquemos sin importar cuál sea la hora ni nuestras circunstancias? ¿Te mantienes ausente u ocupado para Él de manera tal que te resulta difícil escuchar su voz a través de su Palabra?, ¿o peor aún, te has desconectado de Él, le has ignorado o bloqueado? Cualquiera sea el caso, el Señor aún hoy te busca y espera le respondas mientras puedas hacerlo, hazlo antes de que llegue el tiempo en el que lamentes no haberlo hecho y te halles desconectado y ausente para siempre de Él (Hebreos 3:15-19; II de Corintios 6:2; Apocalipsis 3:20).

El Señor está escribiendo: 
El Señor dice: Estoy a tu puerta y llamó… (Apocalipsis 3:20).
Tú respondes
El Señor dice: ¿Estás para mí?
Tú respondes: 


martes, 24 de abril de 2012

UNA VEZ MÁS / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila

Estaban cansados, realmente no deseaban intentarlo de nuevo, habían fracasado ya en sus varios intentos anteriores, no existía confianza alguna en hacerlo una vez más aquella noche, mejor sería postergarlo para otra ocasión; sin embargo, ante la Palabra del Señor, y siguiendo sus instrucciones, los pescadores echaron sus redes una vez más en su nombre y fue grande su pesca, tanto así que por el peso no podían subirla por sí solos  a su barca y sus redes casi se rompían (Lucas 5:1-11).

¿Muchas veces lo has intentado sin éxito?, ¿has sentido que es inútil seguir intentándolo?, ¿frustrado y desanimado has estado postergando obtener los buenos resultados que inicialmente anhelabas?, peor aún, ¿has ya renunciado a tus objetivos fueran estos espirituales o materiales ante la ineficacia de todos tus intentos anteriores?

¿Y de qué manera lo has estado intentando? Supongo desde luego que confías en ti mismo y en tus muchas habilidades personales; sin embargo, ¿depende el logro del éxito en todo cuánto emprendes siempre enteramente de dicha confianza?

¿Eran aquellos pescadores inexpertos e incapaces? Por supuesto que no, pero el hecho concreto es que aquella noche no habían obtenido fruto alguno de su ardua labor hasta que decidieron hacerla en la Palabra,  en el nombre o en el poder del Señor obteniendo en razón de ello un éxito abrumador.

Aunque seguros y confiados de nosotros mismos y de las capacidades que el Señor nos ha otorgado, bien debiéramos hacerlo todo en su Palabra, en su nombre o en su poder, buscando su consejo y siguiendo su dirección (Colosenses 3:17), siendo en Dios nuestra confianza y dependencia, muy seguramente obtendremos lo que anhelamos o aún en Él algo mucho mejor (Efesios 3:20). 

Aunque cansado y quizá un poco frustrado, ¿qué si lo haces una vez más en oración, si lo intentas de nuevo apoyado en la dirección del Señor en vez de tan sólo confiando en tus muchas habilidades?, prueba de nuevo,  hazlo una vez más en su nombre, te sorprenderás (Proverbios 16:3; 3:5,6).

viernes, 20 de abril de 2012

¿REALMENTE ESTÁS ASÍ DE OCUPADO? / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.


Por:
Carlos Ardila

Es poco mi tiempo suele ser una de las más frecuentes excusas ofrecidas por algunas personas a la hora de asistir a la iglesia, leer y estudiar o tan sólo escuchar la Palabra de Dios.

Y es que vivimos en una era en la cual engañosamente el tiempo pareciera no alcanzarle a las gentes para el ocuparse de las muchas tareas que deben realizar, así sus horas se dividen entre las que éstas juzgan ser sus más importantes y apremiantes labores (Eclesiastés 3:1-22).

Atender a sus compromisos laborales, académicos, familiares y sociales en general, a más de un merecido espacio para el descanso, el relajamiento y la recreación son los más destacados puntos en sus “muy bien organizadas agendas personales”. 

Desde luego, no pretendo desestimar la importancia de lo que cada quien libremente considere para sí mismo de urgencia y de valor al momento de decidir el espacio de tiempo que le otorgará en su agenda de actividades personales, mas si animarle a la necesaria inclusión de un punto prioritario más en su calendario, su relación con Dios quien es él que nos ha concedido el tiempo que sabiamente debemos administrar (Hechos 17:26,27).  

Ahora, si hasta aquí has tenido el tiempo para leer estas líneas, respóndete: ¿Estás realmente así de ocupado? Comparada tu agenda con las de Cristina Fernández de Kirchner, Barack Obama, Bill Gates y aún muchísimo más, la de Dios ¿te parece que sus labores,  responsabilidades y actividades en conjunto son poco o nada  frente a las tuyas?, ¿ te engañas a ti mismo al excusarte ante el Señor diciéndole que es insuficiente el tiempo del que dispones “como para hacerle el favor” de concederle algunos de tus valiosos minutos?, ¿de tus 168 horas semanales, realmente no te queda nada en absoluto para el que debería ser el punto prioritario en tu agenda personal, tu relación con Él?

Pues bien, si realmente estás así de ocupado quizás convenga que recuerdes que Dios, el dueño del tiempo y quién te ha hecho para vivir eternamente, en su presencia o fuera de ella, tú decides (Juan 5:28,29), pese a sus innumerables ocupaciones ha dedicado y continúa dedicando a ti algo de su invaluable tiempo, ¿decidirás tú dedicarle a Él algo de tu súper valioso tiempo en la tierra antes de que Él decida que ya no lo tendrás más?; piensa, ¿dónde deseas pasar cada segundo de tu eternidad, en su presencia o fuera de ella? 

miércoles, 11 de abril de 2012

¿POR QUÉ A MÍ? / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila 

Cuando todo parecía  ir tan mal, frente a las circunstancias que obstaculizaron tus planes impidiendo que se desarrollaran tal como tú los habías propuesto, en esos instantes en los cuales tu vida aparentaba ser un caos y te sucedían las que juzgabas las más terribles situaciones, quizás te habrás preguntado protestando: ¿Por qué a mí?, ¿y tal vez aún más hayas responsabilizado al Señor de tus males o le hayas cuestionado al pensar que te había dejado solo y a la deriva?

Sin embargo, finalmente superados con éxito los que pensabas ser los más insuperables obstáculos, ¿orgulloso de ti mismo y de tu ingenio ya no te preguntabas más por qué a mí?, o al salir avante ¿notaste la presencia de Dios dirigiendo todo en tu favor?, ¿te percataste del hecho de haber resultado aleccionado y fortalecido al librar los obstáculos?, después de la turbación momentánea ¿pudiste constatar que al mantenerte firme y en calma, guiado por Él, tuviste la suficiente lucidez como para buscar la solución a tus problemas?, y al solucionarlos, agradecido, ¿pediste perdón al Señor por tus dudas, protestas y reclamos?

Ahora, ¿provoca  Dios nuestras dificultades temporales? Desde luego que no, éstas se dan producto de nuestros propios errores, de las acciones equivocas o mal intencionadas de terceros e incluso a raíz de la acción de los elementos naturales.

Piensa, al sucederte las muchas cosas buenas que te acontecen,  te has preguntado: ¿Por qué a mí?,  ¿por qué soy tan bendecido?, ¿por qué el Señor me provee?, ¿por qué Él me ha perdonado?, ¿por qué he sido redimido?..., en gratitud ¿has glorificado el nombre de Dios por ello?

En medio de las dificultades futuras, en lugar de perder tu calma y tu fe preguntándote ¿por qué a mí? acusando al Señor, recuerda que Él quien tiene el control, por su amor está al pendiente de ti, y siempre hará que todo actué en tu favor, incluso aquello que parezca negativo.

“Ahora bien,  sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman. ¿Qué diremos frente a esto?  Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra?”(Romanos 8:28ª, 31).

martes, 3 de abril de 2012

DIOS MULTIPLICA NUESTROS RECURSOS / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila


Seguramente todos deseamos ser cada día más bendecidos y aún más ricamente prosperados, en razón y en función de ello nos esforzamos a fin de alcanzar todo cuanto nos proponemos obtener, lo cual nos es legítimo siempre que no hagamos de lo material nuestro enfoque principal.

Ahora, al hablar acerca de la tan anhelada prosperidad no sólo nos referimos al aspecto financiero sino además a nuestro servicio espiritual así como al logro del éxito en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Con relación a la administración de los dones y de los bienes materiales que el Señor nos ha confiado,  su revelada Palabra nos indica la necesaria fidelidad con la que debemos proceder a fin de obtener su aprobación al rendirle nuestras cuentas sobre dicha administración  (Mateo 25:14-30; Lucas 19:11-27). 

Al reseñar la multiplicación que de tan sólo unos pocos panes y algunos cuantos peces hiciera el Señor para alimentar a una gran multitud  (Juan 6: 1-13), las Sagradas Escrituras nos dan clara cuenta del poder y del control sobrenatural que sobre los elementos materiales posee nuestro Dios, indicándonos además que Él a su voluntad y al juzgarlo necesario y apropiado podrá multiplicar los recursos de los que dispongamos,  sean éstos muchos o sean tal vez pocos,  a fin de suplir las necesidades nuestras o las de los demás a través nuestro.

¿Hemos estado administrando fielmente nuestros recursos económicos? ¿Estamos usando al pleno los dones de los cuales el Señor nos ha hecho responsables? ¿Pensará Él necesario y adecuado multiplicar tales recursos? ¿O en lugar de ello debería despojarnos de ellos para confiárselos a alguien más en nuestro lugar?
Siendo que Dios puede multiplicar nuestros recursos, y en vista de nuestro deseo de ser más bendecidos y prósperos tanto en lo material como en lo espiritual, seamos cada día más fieles administradores de nuestras bendiciones materiales y cada vez más y más dedicados al servicio de nuestro Rey.