martes, 4 de noviembre de 2008

LAS PROMESAS DE DIOS PARA EL HOMBRE / BOSQUEJO

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila

A. Promesa - Definición:
Juramento, pacto, voto (heb. omer, dicho, promesa, Salmos 77:8).


B. En la Palabra de Dios nos han sido presentadas una gran variedad de preciosas y grandísimas promesas (II de Pedro 1:4).


1. Todas las promesas de Dios son fieles (Tito. 1:2; II de Corintios 1:20; Hebreos 10:23; 11:11).


La primera promesa ofrecida por Dios nos fue dada después de la caída del hombre en el huerto del Edén, se trató de la venida del Señor como nuestro libertador (Génesis 3:15), posteriormente otras muchas promesas fueron las hechas por Dios a los hombres, aquí algunas de ellas:


1. Abraham sería bendecido por Dios y en él todas las familias de la tierra, él y su descendencia recibirían la tierra de Canaán (Génesis 12:2,7).




2. Al gran rey David le fue prometido que su descendencia permanecería por siempre en el trono de Israel (II de Samuel 7:12, 12,16: 7:28,29).


3. Dios prometió el establecimiento de un Nuevo Pacto con la humanidad (Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:8-13).




a. La nación de Israel sería restaurada y unida en un solo reino espiritual (Ezequiel 36,37; Juan 10:16; Gálatas 3:27.29; Efesios 2:13-16).


b. El Espíritu Santo sería derramado sobre el pueblo (Ezequiel 36:25-27; Hechos 2:38).


c. De manera especial, el poder del Espíritu Santo, la promesa del Padre, sería recibido por los apóstoles del Señor (Lucas 24:49; Hechos 2:1-21).


d. Todos los cristianos hemos sido sellados con el don del Espíritu Santo prometido (Hechos 2:38,39; Efesios 1:13).


1. Todas las promesas anteriores han sido cumplidas mediante la obra del Señor (Hechos 13:23,29-31).


2. La promesa hecha por Dios a Abraham ha sido cumplida mediante el nacimiento de Isaac; por medio de la fe, todas las familias de la tierra hemos venido a ser descendientes de Abraham y herederos de las promesas (Romanos 4:9-16; Gálatas 3:14,29).


C. La culminación de las preciosas y grandísimas promesas que hemos recibido de Dios halla su sello en la victoria de la vida eterna que alcanzaremos por gracia quienes nos mantengamos fieles al Señor (II de Timoteo 1:1; I de Juan 2:25; Juan 14:1-4; Apocalipsis 2:10).


1. El Señor ha prometido regresar para llevarnos consigo al cielo (Juan 14:3; Apocalipsis 22:20; Hebreos 10:36,37; II de Pedro 3:4,9).


2. Deberemos permanecer fieles esperando en las promesas del Señor (Hebreos 10:36-39; Apocalipsis 2:10).


¡Bendiciones!


Carlos Ardila.