lunes, 7 de septiembre de 2009

LOS PROFETAS ¿QUIÉNES ERAN ELLOS?

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.

Por:
Carlos Ardila


I. Los Profetas:


El Significado de la Palabra Profeta:

A. Con base en el entendimiento del pueblo de Israel respecto a la significación del término profeta (de origen griego, "profetes"), bien podemos señalar que mediante el uso de tal expresión fueron por los israelitas identificados aquellos individuos que por la voluntad, la elección y la dotación divina estaban en la capacidad de poder anticipar y declarar al pueblo su futuro, a la vez que eran para este portavoces del mensaje del Señor (Deuteronomio 18:14, 15-19).

II. Los Términos Empleados con Relación a los Profetas:

A. Los siguientes son los términos sinónimos entre sí empleados en la Palabra de Dios con relación a la persona y a la descripción del papel del profeta (I de Samuel 9:6-19; II de Samuel 24,11; I de Crónicas 21:9; 29: 29; II de Crónicas 29:25).


1. Hombre de Dios (´ísh 'elohím) (I de Samuel 9:6-9).


Término muy frecuentemente usado de manera especial en los libros de los Reyes en los cuales se registra 55 veces para referirse a varones de Dios muy reconocidos como fueron: Elíseo, Elías, Moisés, Samuel y David; sin embargo, también empleado en referencia a personajes más anónimos tales como: El profeta que censurará a Elí (I de Samuel 2:27), el profeta del sur que denunciara a Jeroboam I (I de Reyes 13), a más de otros individuos igualmente anónimos (I de Reyes 20: 28; II de Crónicas 25:7.9).


2. Vidente (ro´eh). (I de Samuel 9:9, 11, 18,19).


Un término proveniente del verbo hebreo (har) el cual en su sentido más simple significa ver; pero que eventualmente ha sido usado de manera metafórica en el AT para significar percibir o comprender especialmente la Palabra de Dios (Deuteronomio 29:4).


3. Visionario (hozeh) (I de Cónicas 21:9; 29:29).


Término usado 16 veces, diez de las cuales en los libros de las Crónicas, lo que ha reducido así su uso a tan sólo seis casos en el Antiguo Testamento, siendo Gad el personaje al cual más veces le fue aplicado (II de Samuel 24:11; I de Crónicas 21:9; 29:29; II de Crónicas 29:25).


Si bien nos resulta interesante notar que al profeta Gad se le identificó como el vidente o el visionario de Rey (II de Samuel 24:11), no por ello necesariamente siempre el visionario fue considerado como un funcionario al servicio de la casa real y muy por el contrario en algunas oportunidades el término fue usado de manera displicente y negativa (Amos 7:12; Miqueas 3:5-7); Sin embargo, pese a las menciones negativas, bien prevalece en el uso del término el sentido positivo (Isaías 29:10).


4. Profeta (nabî´) (I de Samuel 9:9). El término más frecuentemente usado con 315 menciones especialmente desde los finales del siglo VII y durante el transcurso del VI.


III. Las Características Personales de los Profetas:

A. Los profetas se caracterizaron por la posesión de las siguientes cualidades especiales:


1. Ellos fueron hombres de Dios: (I de Samuel 9.10).
2. Conocían a Dios de manera intima y personal e inclusive desde antes del inicio de su labor profética ya habían sido elegidos por Él (Jeremías 1:5; Isaías 6.1).
3. Poseían un carácter tal que por amor estuvieron dispuestos a comunicar el mensaje de Dios pese al riesgo y a las consecuencias personales que ello pudiera implicar para sus vidas (Jeremías 15:15,16).
4. Sentían y se identificaban de manera personal con las necesidades espirituales del pueblo por lo cual asumieron oportunamente su papel en cada unos de los momentos históricos en los cuales debieron desarrollar sus ministerios (Isaías 6:8).
5. Se caracterizaron por ser hombres disciplinados en los siguientes aspectos:


a. El Ético: Observaron una conducta moral personal generalmente muy diferente de la del resto de sus contemporáneos.
b. El Espiritual: Perseveraban en la oración a fin de poder conocer, entender y comunicar bien la Palabra de Dios (Jeremías 42:4-7).
c. El Intelectual: Los profetas estaban a su vez informados acerca de la obra de otros quienes al igual que ellos se desempeñaron en el ministerio profético, un claro ejemplo de ello bien puede ser observado en Miqueas 6:8, pasaje en el cual el profeta menciona a la vez que se identifica con lo dicho por Oseas, Amos e Isaías, sus hermanos profetas.


6. Fueron hombres de fe: Visionaban el futuro de una manera segura basados en las fieles promesas del Señor, un muy claro ejemplo de dicho optimismo es observado en la vida del profeta Jeremías, quien pese a las circunstancias adversas del cautiverio en el que vivía su pueblo y esperanzado en su futura restauración, compró un terreno en el territorio en el cual gobernaban sus enemigos (Jeremías 32: 1-44).


IV. El Mensaje y el Éxito de los Profetas:

A. Básicamente este consistió en la comunicación de la Palabra de Dios al pueblo al cual estos fueron enviados como portavoces del Señor, el ministerio de los profetas incluyó mensajes de aliento, exhortación, arrepentimiento, juicio y restauración, así como el anuncio de la venida del Mesías, nuestro salvador.

B. En este orden, el mensaje de los profetas se caracterizó por:


1. Tratar de conducir al pueblo hacia una relación personal con el Señor.
2. El conocimiento y el uso de las revelaciones anteriores de Dios a sus ancestros y a los profetas que les precedieron en el ministerio.
3. Por su confianza en la capacidad del pueblo para poder comprender el mensaje que ellos a su vez le comunicaban como portavoces del Señor.


C. El Mensaje exitoso de los profetas: Su visión acerca de este no fue el de la medida o los estándares socio económicos humanos, su noción del éxito verdadero consistió en el vivir siendo fieles a la voluntad del Señor, se esforzaron en ser reconocidos por Dios en lugar de ser honrados por los hombres.


1. Salvo contadas excepciones, generalmente no fueron reconocidos en vida por sus hermanos, algunas de estas excepciones fueron las de Elías en su victoria sobre los profetas de Baal (I de Reyes 18:20-40), la de Miqueas en los días de Jeremías (Jeremías 26:16-19), y la de Jeremías mismo hacia finales de su servicio profético (Jeremías cap. 42).


V. Los Falsos Profetas:

A. Así como la Palabra de Dios nos da cuenta de los profetas inspirados y legítimamente comisionados por el Señor al fin básico de comunicar al pueblo su revelada voluntad, también nos habla acerca de los falsos profetas, es decir de individuos que tuvieron la pretensión ilegitima de haber estado hablando de parte de Dios.


B. Tales profetas al no ser reconocidos como enviados de Dios debían morir (Deuteronomio 13:1-5; 18: 18-22).

VI. La Clasificación de los Profetas

A. Debe ser señalado que aunque reconocidos como tales, no todos los profetas escribieron acerca de sus ministerios, lo cual por supuesto no resta en manera alguna importancia a su labor.


B. Los profetas han sido clasificados en dos grupos, el de los profetas mayores y el de los profetas menores, tal clasificación no ha sido basada en la importancia de sus ministerios, sino más bien en la mayor o menor longitud o extensión de sus escritos.
Los siguientes son los profetas mayores: Isaías (quien profetizó a Judá), Jeremías (quien profetizó a Judá antes y durante la cautividad de esta en Babilonia), Ezequiel (quien profetizó a los cautivos en Babilonia) y Daniel (quien profetizó a los cautivos en Babilonia).


C. Los siguientes son los profetas menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, los cuales se sitúan durante el periodo de la dominación asiria (750- 612 a.C.), Nahúm, Habacuc, Sofonías de los que no se puede asegurar con certeza que hayan pertenecido al periodo de la dominación asiria, si bien generalmente a Nahúm se le sitúa en dicho periodo en tanto que a Habacuc y a Sofonías se les sitúa en la época de la dominación babilónica (612-539 a.C.), Ageo, Zacarías y Malaquías, situados dentro del periodo de la dominación persa (539-533 a.C.) y a los que a su vez se les agrupa dentro de los llamados profetas postexílicos.


VII. La Clasificados de los Profetas Según sus Mensajes:


A. A Israel: Amós, Oseas.
B. A Nínive: Jonás, Nahúm.
C. A Babilonia: Daniel.
D. A los cautivos en Babilonia: Ezequiel.
E. A Edom: Abdías.
F. A Judá: Joel, Isaías, Miqueas, Jeremías, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.


VIII. La Clasificación Cronológica de los Profetas


A. A la muerte de Salomón la nación de Israel se dividió en el reino norteño de Israel y en el Reino Sureño de Judá. Fueron trece los profetas relacionados con la destrucción de la nación de Israel y tres los relacionados con su posterior restauración.


B. La destrucción y la cautividad del la nación se dieron en dos diferentes periodos:

1. El reino del norteño de Israel cayó en 734-721 a. C. Antes y durante este período fueron los profetas: Joel, Jonás, Amós, Oseas, Isaías y Miqueas.


2. El reino de sureño de Judá cayó en 606-586 a. C. En este periodo fueron los profetas: Jeremías, Ezequiel, Daniel, Abdías, Nahúm, Habacuc y Sofonías. La posterior restauración de la nación de Israel se dio en 536-444 A. C, durante este periodo fueron los profetas postexílicos: Hageo, Zacarías y Malaquías.


C. La siguientes son las fechas aproximadas en las que se sitúan los profetas:


División del Reino (933 a.C).


Se da el surgimiento de Asiria como la potencia mundial dominante (Aproximadamente en el año 900 a.C.

· Elías 875-850
· Eliseo 850-800

Jehová Comienza a Reducir el Territorio de Israel (II de Reyes 10:32)

· Joel 840-830
· Jonás 790-770
· Amós 780-740
· Zacarías 748
· Oseas 760-720
· Isaías 745-695
· Miqueas 740-700

La Cautividad del Norte de Israel (734 a.C.)

· Oseas 730-721
· Ezequías 726-697

La Caída del Reino del Norte (721 a.C.)

· Sofonías 639-608
· Nahúm 630-610
· Jeremías 626-586

La Caída de Asiria (607 a.C)

· Habacuc 606-586

Jerusalén es tomada e incendiada (606-586 El Cautiverio, 606-536 a.C)

· Daniel 606-534
· Ezequiel 592-570

La Caída de Babilonia (530 a.C).
El Regreso de la Cautividad (536 a.C).

· Hageo 520-516
· Zacarías 520-516

La Reconstrucción del Templo (520-516 a.C)

· Esdras 457-430
· Nehemías 444-432
· Malaquías 450-400

IX. La Idea Central de los Libros de los Profetas

A. Las siguientes son las ideas centrales contenidas en el mensaje de cada uno de los libros de los profetas:

· Joel: La venida de la era del Evangelio; la incorporación de los gentiles al futuro reino.
· Jonás: El interés de Dios por el hombre, inclusive aún por los asirios enemigos del pueblo de Israel.
· Amós: La Casa de David entonces rechazada por Israel sería en el futuro restaurada para regir sobre toda la tierra.
· Oseas: Jehová desechado por Israel, un día será reconocido como Dios sobre todas las naciones.
· Isaías: El futuro glorioso del remanente conservado por Dios.
· Miqueas: El reinado glorioso del príncipe Mesías que nacería en Belén.
· Nahúm: El juicio inminente de Jehová sobre Nínive, y su destrucción.
· Sofonías: La futura venida de una nueva relación de Dios con el pueblo restaurado.
· Jeremías: El pecado, la destrucción, la cautividad y la futura restauración gloriosa de Jerusalén.
· Ezequiel: La caída y la restauración gloriosa de Jerusalén.
· Abdías: Edom será destruida a causa de su enemistad en contra del pueblo de Dios.
· Daniel: Los Cuatro Reinos que precederían al reinado universal y eterno de Dios.
· Habacuc: La confianza en la triunfo seguro del pueblo de Dios.
· Hageo: El segundo templo y la gloria de templo futuro.
· Zacarías: La venida de gran rey, la restauración del templo y el reinado glorioso del Mesías.
· Malaquías: Una último reprensión al pueblo rebelde y el anuncio de la venida del Mesías.