lunes, 26 de septiembre de 2011

AÚN ASÍ I / REFLEXIÓN DEVOCIONAL

Espacio de estudio y reflexión con el contenido de la autoría y reserva moral del redactor, úsese libremente citando al autor, sin lucro y a la sola gloria del Señor.


Por:
Carlos Ardila


Al vivir y al compartir nuestras vidas de dedicación y de servicio al Señor deberemos observar que:

En mayor o en menor grado, somos todos nosotros falibles e imperfectos,  aún así deberemos amarnos e ir juntos en procura de nuestra superación espiritual (I de Juan 1:8-10; Gálatas 6:1).

Al pretender vivir como hijos del Señor, una y otra vez caeremos, aún así deberemos esforzarnos por llegar a ser cada vez mejores (I de Juan 2:1,2). 

Al ser diferentes nuestros caracteres, desde luego encontraremos dificultades al tratar de vivir en comunión,  aún así, deberemos mantenernos unidos (Efesios 4:4; Salmos 133:1-3).

Al pretender servir al Señor, injustificada e injustamente seremos criticados y juzgados,  aún así deberemos realizar en amor nuestra labor  (Mateo 12:22-37; Romanos 12:14).

Pese a nuestras buenas intenciones, el bien que hagamos será malinterpretado, olvidado e incluso vuelto en nuestra contra, aún así, deberemos perseverar en el hacerlo (Gálatas 6:9,10; Mateo 7:12).

Al hablar del Señor no todos serán convertidos, aún así deberemos continuar hablando acerca de su amor (Mateo 28:18-20; Juan 12:48).

Algunas veces y en razón de las circunstancias adversas, nuestro animo menguará, aún así, jamás deberemos dar marcha atrás (Hebreos 10:35-39).

El enemigo una y otra vez intentará desunir y destruir a la iglesia, aún así, nada ni nadie prevalecerá contra ella (Mateo 16:18).

Tanto en nuestra vidas como en nuestro servicio nos sucederán algunas cosas negativas, aún así, el Señor podrá revertirlas haciendo uso de ellas en nuestro beneficio (Romanos 8:28).

Algunas veces nuestras oraciones no nos serán respondidas tal como esperamos,  aún así, sabe el Señor en su tiempo que será lo mejor para nosotros (Efesios 3:20).

¡Bendiciones!